martes, 23 de octubre de 2018

Poder formal - Poder real (Luna de Avellaneda) / Damián Introcaso y Manuel Luberriaga

El poder formal, representa cómo debería estar distribuído éste dentro de la institución, según los cargos que cada persona ocupe dentro de la misma.
El poder real, refleja quiénes son los actores institucionales que verdaderamente tienen el poder y toman la decisiones dentro de la institución.
Así es cómo muchas veces el poder formal no coincide con el poder real. Ya que, por momentos, hay personas dentro de la institución que toman un rol tan importante y decisivo que sobrepasan el lugar que les correspondería ocupar. En varias ocasiones ésto ocurre por ambición de las personas y en otras situaciones el abandono y desinterés de parte de quiénes ocupan los lugares más altos dentro del entramado institucional, producen que las decisiones tengan que ser tomadas por personas a las que no les corresponde hacerlo.
Este proceso explicado anteriormente hace que alguien externo a la cotidianeidad institucional, a simple vista, no pueda distinguir quiénes son las personas encargadas de llevar a cabo el día a día de la institución. Podrá conocer el poder formal de aquella institución, poder que estará reflejado en el estatuto de la misma, dónde se encuentran los miembros de la comisión directiva y los cargos que ocupan. Lo que no podrá deducir, sin antes adentrarse en la institución y conocer sus detalles, es el poder real de dicho establecimiento.

https://www.youtube.com/watch?v=krrBRy565og&t=38m27s (hasta los 38:45)


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