miércoles, 13 de junio de 2018

Pregunta N°4 Gauna-Sosa




La Educación Física escolar tiene en cuenta a la hora de educar cuestiones como la integridad de los alumnos (igualdad de género, la capacidad motriz, democrática, critica) atendiendo a la diversidad. A través de esta, el niño expresa su espontaneidad, fomenta su creatividad y sobretodo permite conocer, respetar y valorarse a sí mismo y a los demás.

Aunque esta es obligatoria, está legitimada para aquellos que la aceptan y le dan un valor, como por ejemplo para los adolescentes está deslegitimada porque no le encuentran sentido a la Educación Física. El rol del docente es fundamental para volver a legitimarla.

Esta disciplina requiere de un esfuerzo “doble” debido a que hay que considerar el cuerpo para realizar un movimiento en una actividad y la mente para llevarlo a cabo aunque esto debe estar conformando como una unidad.

Es una disciplina heterónoma, es decir que se nutre de otras ciencias como la anatomía, fisiología, pedagogía, socióloga, entre otras. Y no es ciencia. Pero esto conlleva a un beneficio que nos distingue de otros profesores, aportándonos más conocimientos, sabiendo un poco de cada tema. Donde todo está prescrito y/o decidido de antemano. Una de estas prescripciones se da mediante el diseño curricular utilizado en las escuelas.

Pero Pedraz en el texto hace referencia a que la Educación Física no enseña  actividades básicas útiles para la vida diaria y laboral, y tampoco une a la corporeidad sexual debido a que los hombres se encuentran por un lado realizando ciertas actividades “machistas” (requieren de fuerza) y por otro a las mujeres realizando actividades feministas (delicadas).

En cambio hoy en día se intenta cambiar esta visión, uniendo hombres y mujeres dentro de la misma clase de educación física y llevando a cabo las mismas actividades. ¿Pero esto al fin y al cabo no termina perjudicando a alguno de estos? ¿Es necesario realizar un cambio?

No hay comentarios:

Publicar un comentario